El EAAF en Mar del Plata

ARMAR UN ROMPECABEZAS «A PARTIR DE MILES DE HISTORIAS FRAGMENTADAS»

EL ATLÁNTICO. (Por Julia Drangosch) Ese es el trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense, organización científica que se encarga de investigar las violaciones a Derechos Humanos acontecidas durante la última dictadura. Un diálago distinto con El Atlántico

Las sociedades que emergen de períodos de violencia política caracterizada por violaciones a los Derechos Humanos se ven ante la ardua tarea de “confrontar su pasado mientras trabajan para prevenir que los abusos se repitan en un futuro”. Así, para poder realizar una reconstrucción real de la historia, es necesaria la intervención de distintas disciplinas y áreas, en el marco de la búsqueda de la Memoria, la Verdad, y la Justicia.

El Equipo Argentino de Antropología Forense es una organización científica, no gubernamental y sin fines de lucro que aplica las ciencias forenses -principalmente la antropología y arqueología forenses- a la investigación de violaciones a los Derechos Humanos en el mundo. El mismo se formó en 1984 con el fin de investigar los casos de personas desaparecidas en Argentina durante la última dictadura militar y, actualmente, el equipo trabaja en Latinoamérica, África, Asia y Europa en cinco áreas programáticas. Esta semana, varios miembros del equipo estuvieron en la ciudad para participar de algunas actividades, entre ellas, una jornada de extracción de muestras de sangre a familiares de detenidos desaparecidos que tuvo lugar en la Casa de la Memoria.

En ese contexto, Pablo Gallo y Mariela Fumagalli -miembros del Equipo Argentino de Antropología Forense- dialogaron con El Atlántico y brindaron detalles acerca de su trabajo y de la posibilidad de viajar a realizar su labor en la identificación de los cuerpos de soldados caídos durante el combate en Malvinas. Así, los profesionales destacaron la importancia de la extracción de muestras para avanzar en el proceso de reconstrucción. “La convocatoria es abierta, y cualquier persona con dudas o consultas puede hacerse la extracción y eso nos sirve a nosotros para poder trabajar”, explicó Fumagalli.

Asimismo, la antropóloga recordó que el Equipo Argentino de Antropología Forense comenzó con esta tarea en 1984, con el retorno de la democracia. “A través de las distintas denuncias de organismos de Derechos Humanos presentadas en la Justicia fue que nosotros avanzamos en nuestra labor”, destacó, al tiempo que señaló que la entidad solo funciona “en un marco judicial, a medida que se abren las causas”. “El objetivo inicial es la restitución de los cuerpos y la obtención de pruebas para la justicia en el marco de los delitos de lesa humanidad”, puntualizó.

Respecto al trabajo en sí mismo, Fumagalli especificó que se trata de un proceso “complejo y largo” porque en realidad se trata de “armar un rompecabezas a partir de miles de historias fragmentadas”. “Son varias las etapas por las que pasamos: entre ellas la exhumación con la recuperación de los restos, el análisis de los restos en el laboratorio, el cotejo genético de las muestras óseas y la comparación con las muestras de sangre, y la investigación preliminar, que es la reconstrucción de la historia en cada caso particular desde el momento de la desaparición de la persona hasta le momento del hallazgo de los restos”, enumeró la joven.

Por otra parte, la profesional remarcó que el equipo actúa básicamente como “perito de la Justicia”, ya que comienzan a investigar a partir de cualquier denuncia en relación a los crímenes cometidos durante el período comprendido entre 1974-1983. “Debe haber una presentación judicial para que nos den intervención, ya que no podemos actuar bajo ningún punto de vista sin la autorización previa de un juez o sin estar enmarcados en una causa o juicio que se lleve adelante, en ningún punto del país”, advirtió.

Por último, la antropóloga recordó que las acciones del Equipo Argentino de Antropología Forense no solo han sido llevadas adelante en Argentina, sino que también se ha trabajado tanto en Latinoamérica como en África, “en los Balcanes y ahora en Asia”. “Históricamente hemos estado presentes en distintos contextos, pero siempre referidos al terrorismo de Estado, es decir, que siempre nos abocamos a la violencia estatal para con poblaciones civiles”, puntualizó la profesional.

LA POSIBILIDAD EN MALVINAS

A poco de cumplirse 30 años del conflicto en Malvinas, excombatientes argentinos solicitaron al gobierno que gestione ante las autoridades de las Islas Malvinas la intervención de los antropólogos forenses para identificar los restos de más de 100 soldados caídos en ese archipiélago durante la guerra con Gran Bretaña y que están sepultados allí como NN. Es que, según el Centro de Excombatientes Islas Malvinas, serían 123 los cuerpos que se encuentran enterrados en el cementerio de Darwin de las Islas identificados con la leyenda: «Soldado argentino solo conocido por Dios».

En ese contexto, y ante la solicitud de quienes combatieran en la disputa para que “el Equipo Argentino de Antropología Forense, viaje a las islas para poder identificar los restos de soldados argentinos allí enterrados”, la representante del equipo confirmó que tienen conocimiento de que se está tratando de llevar a cabo un proceso de reconocimiento, pero que todavía no les ha sido ordenada ningún tipo de intervención. “Hasta que no tengamos esa intervención desde el Juzgado con jurisdicción en la materia estamos al margen”, sentenció, para luego afirmar que “existe la posibilidad pero que aún no es más que eso”.

Consultada acerca de si el paso del tiempo dificulta o no su trabajo en la identificación, Fumagalli determinó que en cuanto a lo técnico “la recuperación se puede hacer ahora o en cinco años”, pero que lo fundamental “es el tiempo de las familias, ya que sigue corriendo el reloj y ellos siguen sin respuestas”. “Nosotros apuntamos a que los tiempos judiciales puedan flexibilizarse para que haya respuestas más rápidas para las familias, porque ese es el objetivo fundamental”, indicó, para luego adelantar que -de aprobarse la iniciativa en concreto- el equipo deberá “presentar un proyecto de investigación y abordaje del sitio” para poder avanzar. “La posibilidad está, aunque todavía es a largo plazo”, concluyó la joven.

Por Julia Drangosch
jdrangosch@diarioelatlantico.com