El EAAF y un silencioso trabajo inclaudicable

(Diario El Atlántico) Tras la identificación del cuerpo de Carlos Francisco Simón, desaparecido en la dictadura y enterrado días atrás en Mar del Plata, se renombró mucho la tarea del Equipo Argentino de Antropología Forense.  ¿Qué hace exactamente?

Carlos Francisco Simón se lo llevaron cuando tenía 29 años. Sus restos fueron recuperados de una fosa común del cementerio de Avellaneda, donde había sido arrojado junto a más de 300 personas. Una muestra de sangre de sus familiares colaboró con el trabajo del Equipo de Antropología Forense que logró recuperar la identidad que había sido arrebatada 33 años atrás.

En el EAAF nadie desiste ni abandona la tarea. Nunca. Cada nueva donación de sangre o de ADN de alguien que sabe que en su familia hubo un desaparecido, incrementa la posibilidad de colocar una tarjeta y una fotografía a las 650 bolsas que todavía siguen cuidadosamente archivadas.

Cerca de 9.500 casos de desapariciones siguen todavía abiertos en el Instituto. En los últimos años fueron exhumados cerca de 1.000 cuerpos pero solo 350 han podido ser identificados.

El último caso de identificación positiva conocido fue el de Melincué, una pequeña localidad al sur de Santa Fe, en donde un grupo de estudiantes, animados por la maestra, realizó un trabajo de investigación sobre una tumba «NN» en el cementerio local. Poco a poco hallaron testimonios que recordaban lo ocurrido: el 26 de septiembre de 1976, un peón encontró, a la vera de un camino rural, los cuerpos acribillados a balazos de dos jóvenes, chico y chica, sin ningún tipo de identificación personal.

Nuevas investigaciones llevaron a recuperar el expediente judicial del caso, y en el marco de un programa denominado Iniciativa Latinoamericana para la Identificación de Desaparecidos, el equipo argentino de Antropología Forense logró aclarar el misterio: se trataba de un joven francés llamado Yves Domergue, secuestrado en Rosario cuando contaba 22 años, y de Cristina Cialcerta Marull, de 20, nacida en México

El EAAF realiza aun trabajos de exhumación de cuerpos no identificados encontrados en el conurbano que rodea Buenos Aires, en Santa Fe, Mendoza y Tucumán, áreas precisamente en las que existió una feroz represión militar

Según el director del EAAF, Luis Fondebrider, próximamente se inaugurará un edificio donde se guardarán las muestras de sangre donadas. El nuevo laboratorio estará situado en el antiguo complejo de la ESMA (la sanguinaria Escuela de Mecánica de la Armada, donde se torturó a miles de personas) reconvertido en su día por orden del Gobierno Kirchner en Centro Documental de la Memoria.

Presentes en el adiós a Carlitos

El trabajo arduo y silencioso del Equipo de Antropología Forense tuvo a un representante entre los presentes. Pablo Gallo, miembro del Equipo Argentino de Antropología Forense, que lleva 27 años trabajando en la búsqueda, recuperación e identificación de las personas desaparecidas durante la última dictadura cívico militar, acompañó a los familiares de Carlos Francisco Simón.

En diálogo con El Atlántico, Pablo señaló que “el trabajo del Equipo no se podría hacer sin el apoyo de la sociedad, de los organismos. Lo que estamos viviendo hoy es el resultado de una búsqueda de todos. El Equipo pone a disposición de esta búsqueda, profesionales y elementos técnicos, pero no se puede lograr sin el apoyo de todos”.

Enseguida, destacó “el rol de los familiares de desaparecidos que colaboran con esta búsqueda con información, con empeño, pero también con un dato más que hoy nos está permitiendo identificar: el ADN”.

En este sentido, convocó a quienes tengan algún familiar desaparecido a que colaboren con una simple gota de su sangre, que puede ayudar a identificarlo. Para eso, en Mar del Plata pueden acercarse a la Casa de la Memoria, situada en Santa Fe 2946, o llamar al 493-9104, donde se les brindará un turno para hacerse la extracción de sangre.